Hace dos dias que el presidente George W. Bush (ultimando sus días en la Casa Blanca) firmó el plan que lleva su nombre y que servirá como rescate financiero a la situación tambaleante que los bancos y créditos de Estados Unidos están sufriendo. La mala situación que acontece en Wall Street se extenderá por todo el país si no se remedia a tiempo. Para ello, el presidente ha convertido en ley el proyecto que aprobó el Congreso y que cuenta con 400 páginas de soluciones y reacciones a la crisis.
Tras haber sido rechazada su aprobación, finalmente se aprobó con la venia de 263 votos a favor y 171 en contra. Contra todo pronóstico, el Partido Demócrata fue el único que mantuvo un número de "síes" superior al del Partido Republicano, cuna del actual presidente.
Habrá que esperar si la aplicación del Plan Bush consigue aliviar una crisis que traspasa las fronteras de Wall Street y que está llegando a Europa con la caída de los mercados de Madrid y Frankfurt, dos de las cabezas visibles de los mercados de valores a escala mundial.
Una de las primeras medidas ha sido intervenir 700.000 millones del erario público para sanear el sistema financiero americano y evitar una inevitable caída del índice de empleo. Para lograr cada uno de los puntos establecidos en torno al Plan Bush, la Cámara de Representantes dispondrá de controles anticorrupción en torno a los asesores y empresas dependientes de Wall Street.
domingo, 5 de octubre de 2008
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